La canción 'Neon Moon' de Cigarrillos Después del Sexo es una reflexión conmovedora sobre la soledad y el anhelo de un amor perdido. La letra pinta un cuadro vívido del estado emocional del artista mientras frecuentan un bar, buscando consuelo bajo el brillo de las luces de neón. La puesta de sol en el lado de la ciudad del artista trae una ola de melancolía, simbolizando el final del día y quizás el fin de una relación importante. El 'bar deteriorado' al otro lado de las vías del tren se convierte en un santuario para el artista, un lugar donde puede estar a solas con sus recuerdos y pensamientos de un amante pasado.
El coro de la canción ofrece un consuelo agridulce a aquellos que han perdido a su 'único'. La luna de neón se convierte en una metáfora de la presencia constante que ilumina la oscuridad, un faro para que los corazones solitarios se reúnan y reflexionen sobre sus 'sueños rotos'. Las imágenes de sueños bailando dentro y fuera de los rayos de luz de neón sugieren una sensación de esperanza fugaz y la naturaleza efímera de la felicidad. La lucha personal del artista con el dolor de corazón se ve subrayada por la repetición de pasar 'casi todas las noches' bajo la luna de neón, lo que indica una rutina para afrontar su dolor en este entorno particular.
A pesar del tono melancólico, la canción termina con una nota de resiliencia. Las líneas repetidas 'Pero estaré bien / Mientras haya luz / De una luna de neón' transmiten una sensación de perseverancia. La luz de neón, si bien es un recordatorio de la soledad, también representa una fuente de fortaleza y una compañera en la oscuridad. El artista encuentra una manera de soportar el dolor de la pérdida, sugiriendo que mientras haya algo de luz (literal o metafórica) pueden seguir avanzando.