La canción 'Pra Ser Putinha' de Putinhas Aborteiras es un poderoso himno de empoderamiento femenino y rebelión contra las normas sociales. La letra enfatiza que ser una 'putinha' (un término usado a menudo de manera peyorativa para describir a las mujeres promiscuas) no requiere ninguna validación o aprobación formal. Más bien, se trata de rechazar la actuación policial social y negarse a ajustarse a normas restrictivas. La repetición de la frase 'Não vamos andar na linha' (No caminaremos por la línea) subraya el desafío y la determinación de vivir libre y auténticamente.
La canción también profundiza en las esferas política y personal, destacando la intersección de ambas. Llama a la indignación y la combatividad, instando a las mujeres a transformar sus vidas a través de la acción colectiva. La letra critica la represión de la sexualidad de las mujeres en la sociedad e incluso dentro de los círculos anarquistas, señalando la persistencia del machismo. Esta crítica es un llamado a las armas para que las mujeres se unan y luchen contra estas actitudes opresivas, reforzando la idea de que todas las mujeres son 'putinhas' en la lucha contra el sexismo.
Además, 'Pra Ser Putinha' aboga por el derecho de las mujeres a vivir libremente y con seguridad. Desafía la noción de que las mujeres deberían limitarse a roles o relaciones tradicionales, afirmando que su amor y su vida no son posesiones. La canción promueve la idea de la resistencia como único remedio contra el acoso y la violencia, animando a las mujeres a mantenerse firmes y tomar represalias si es necesario. La repetida declaración 'Sou mulher e sou putinha' (Soy una mujer y soy una putinha) es una audaz declaración de identidad y solidaridad, recuperando un término despectivo como símbolo de fuerza y resistencia.