En 'Take A Bite', beabadoobee explora las complejidades del deseo, la imaginación y la búsqueda de sueños inalcanzables. La canción comienza con una referencia metafórica a caer en situaciones inventadas, lo que sugiere una tendencia a sumergirse en fantasías que están muy alejadas de la realidad. La línea 'Lo tomo y lo como con una cereza encima' simboliza el acto de abrazar plenamente estas ilusiones, a pesar de su naturaleza efímera. Esta indulgencia se destaca aún más por el deseo de 'arreglarlo con un beso en los labios', lo que indica un anhelo de soluciones simples pero profundas a estados emocionales complejos.
El coro revela un anhelo más profundo de experimentar el mundo a través de la perspectiva de otra persona, de ver 'el mundo en color' a través de los ojos y la mente de otra persona. Este deseo de 'sentarse y preguntarse durante la noche' refleja un estado contemplativo, donde el cantante está fascinado y abrumado por las posibilidades que se encuentran más allá de su alcance inmediato. La repetición de 'Creo que podría darle un mordisco' sirve como metáfora de la tentación de comprometerse con estos sueños inalcanzables, a pesar de los riesgos inherentes y las posibles decepciones.
A medida que avanza la canción, la letra profundiza en la lucha por equilibrar estos deseos con las duras realidades de la vida. La frase 'Se vuelve más difícil respirar, pero lo tomo y lo quiero y me encanta cuando sangra' captura la paradoja de anhelar algo que es a la vez estimulante y doloroso. Este anhelo de 'expectativas que son tentaciones inalcanzables' subraya la tendencia humana a perseguir sueños que tal vez nunca se cumplan. La conclusión de la canción, con su repetido deseo de 'hacerlo todo de nuevo', sugiere un patrón cíclico de anhelo y desilusión, pero también insinúa una esperanza y resiliencia inquebrantables frente a los desafíos de la vida.