La tendinha

Junto al Arco de Bandeira
Hay una tienda, el puesto.
De aspecto rasca e banal
En la historia de la bebida.
esa vieja casa
Es un patrón inmortal

Antigua taberna, en esta Lisboa moderna
Es a tarea humilde y terna
Que mantengas la tradicion
Carpa vieja, eres el templo del pingüino.
Dos blancos con ginginha
De bohemia y pifão

En otros tiempos, los cantantes de fado
Venían, ya espesas, de las huertas.
Para tu mostrador, caturar
Y los nobles y los artistas
Fueron allí a horas muertas.
Escuchar fado y cantar