Cortés el asesino

'Cortez The Killer' de Neil Young es una canción llena de imágenes y metáforas históricas que reflexiona sobre la conquista del Imperio Azteca por el conquistador español Hernán Cortés. La letra pinta un cuadro vívido del encuentro entre dos mundos, contrastando la vida idílica de los aztecas con la brutal llegada de Cortés y sus hombres. Young utiliza una licencia poética para crear una versión romántica de la civilización azteca, sugiriendo una sociedad donde 'el odio era sólo una leyenda' y 'la guerra nunca fue conocida', lo cual es un claro alejamiento de los relatos históricos pero sirve para enfatizar la pérdida de la inocencia y la destrucción que trajeron los conquistadores.

La canción también profundiza en temas de amor y pérdida, mientras Young canta sobre una mujer que todavía vive en ese mundo perdido y lo ama hasta el día de hoy. Este elemento personal añade una capa de nostalgia y arrepentimiento personal, posiblemente reflejando las propias experiencias de Young o el sentimiento universal de anhelo por algo que se ha perdido irremediablemente. El estribillo 'Cortez, Cortez, qué asesino' sirve como un inquietante recordatorio de las consecuencias de la búsqueda de gloria de Cortés y los cambios irreversibles que trajo al Nuevo Mundo.



Musicalmente, 'Cortez The Killer' se caracteriza por su melodía lenta e inquietante y sus extensos solos de guitarra, que contribuyen al tono reflexivo y lúgubre de la canción. La canción es un elemento básico del repertorio de Neil Young y a menudo se celebra por su emotiva narración y su poderosa instrumentación. Es un testimonio de la capacidad de Young para tejer una narrativa histórica con emociones personales, creando una canción que resuena en los oyentes en múltiples niveles.